Printer-friendly versionPrinter-friendly version

En la actual economía globalizada, la mayor parte de los productos diarios que los Norteamericanos compran, usan y comen son producidos por mano de obra de países en vía de desarrollo. Nuestra ropa viene de países tan remotos como Laos o Madagascar, nuestros juguetes vienen de China, nuestros mariscos y flores frescas vienen de Chile, Colombia o Ecuador. El ILRF ha estado al frente con la vinculación de las funciones de las corporaciones, los gobiernos y los consumidores a las condiciones laborales soportadas por los trabajadores que producen los productos para el mercado de los EE.UU.

El ILRF busca combatir las condiciones de las fábricas de explotación a nivel global y promueve las éticas alternativas para los productos que son elaborados en fábricas de explotación. Simultáneamente, buscamos cambiar las reglas de comercios globales y en forzar las protecciones legales existentes para los trabajadores alrededor del mundo. Los derechos de los trabajadores necesitan ser impuestos tan rigurosamente como los derechos de los inversionistas son impuestos en este momento bajo estas reglas.

Contrario a lo que muchos creen, las fábricas de explotaciones no son algo positivo, o incluso necesario, para dar paso al desarrollo económico. Las corporaciones que pisotean los derechos de los trabajadores en países en vía de desarrollo previenen a un sector entero de la sociedad de compartir los beneficios del crecimiento, callan millones a través de ataques contra la libertad de asociación, perjudican a la próxima generación a través de lugares de trabajo peligrosos  y dejan atrás la ejecución de la ley desobedeciendo las provisiones locales, nacionales e internacionales del trabajo. Lo más conmovedor, el azote de niños a trabajo infantil los roba de la educación necesaria para salir de la pobreza y contribuir a economías modernas. Ahora más que nunca, activistas y consumidores demandan que las corporaciones adopten prácticas laborales más humanas, y que sean responsables ante la ley por las condiciones de explotación en sus fábricas y cultivos.

A través de la Creación de la Campaña por un Mundo libre de Explotación el ILRF se enfoca en fábricas de explotación (especialmente en la industria de ropa), condiciones de trabajo en cadenas de suministro de alimento y agricultura, estrategias para aplicar las leyes que protegen los derechos de los trabajadores y las políticas (como NAFTA y RD-ALCAC) que llevan a infracciones sistémicas de los derechos de trabajo. La campaña  contra Wal-mart dirige visitas de oradores y sigue las violaciones contra los trabajadores de la gigante cadena de suministros. La campaña de Justicia en las Flores del ILRF crea conciencia en los EE.UU. acerca de las infracciones de derechos laborales, problemas de salud y seguridad en la industria de corte floral.